Localidad: Pozo Almonte
Edad: 52 años
Experiencia como cuidadora: 12 años
Técnica o emprendimiento: Venta de ropa y accesorios
Juana Ester inició su camino como cuidadora con el nacimiento de su hijo David, a quien le diagnosticaron síndrome de Down. Al principio, fue un proceso difícil de asimilar, más aún porque, a los tres meses de vida, su hijo enfermó y debió permanecer hospitalizado durante un largo periodo. Con el tiempo, logró adaptarse y asumir su rol, cuidando de él con la misma dedicación que a sus otros hijos.
Actualmente, Juana está a cargo de David, de 12 años, y de Gabriel, de 14, quien no presenta ningún diagnóstico. En su rol de cuidadora ha enfrentado grandes desafíos: ser madre soltera, sobrellevar dificultades económicas, la falta de apoyo en capacitaciones específicas para el síndrome de Down y enfrentar crisis de pánico y episodios de angustia que afectaron su bienestar emocional. Aun así, ella rescata que el cuidado también le ha brindado momentos de felicidad y aprendizajes profundos.
En el ámbito laboral, Juana se dedica diariamente a su emprendimiento en el mercado municipal, donde vende ropa usada, perfumes, maquillaje y productos de tocador. Destaca que el programa de apoyo a personas cuidadoras le ha entregado herramientas valiosas y agradece la ayuda recibida.
Su mensaje para otros cuidadores es claro: “Es importante seguir adelante y no dejarse vencer, independientemente de la discapacidad de la persona que cuiden.”
La historia de Juana refleja resiliencia, fortaleza y la capacidad de transformar las dificultades en aprendizajes y oportunidades para construir un futuro mejor junto a sus hijos.



