Localidad: La Tirana
Edad: 70 años
Experiencia como cuidadora: 33 años
Técnica o emprendimiento: Venta de empanadas de queso, chaparritas y salchipapas
La experiencia de Wilma como cuidadora comenzó cuando su hijo de 19 años sufrió un accidente automovilístico que lo dejó en estado vegetativo persistente, dependiendo de alimentación por sonda gástrica. Con determinación, trasladó a su hijo a Arica, donde ingresó a Teletón, y gracias a su constancia en las terapias físicas y ejercicios, su hijo logró volver a caminar.
Actualmente, Wilma cuida a su hijo de 50 años y además apoya dos veces por semana a una abuelita de 92 años. Esta responsabilidad ha implicado desafíos físicos, emocionales y económicos, así como la falta de apoyo familiar y comunitario. A pesar de ello, ha logrado mantener su vida personal activa y participar en actividades significativas.
Su emprendimiento consiste en preparar y vender empanadas de queso, chaparritas y salchipapas desde su domicilio, principalmente durante el recreo del colegio a alumnos y profesores. El programa que integra la apoya ha sido clave para su motivación y bienestar, ya que reconoce la importancia del cuidado hacia quienes cuidan.
Su mensaje para otras personas cuidadoras es claro y esperanzador:
“La única forma de salir adelante es organizándose. Con organización, uno puede superar los desafíos y avanzar.”


